Destacados: Stylish Spanish Translator y Copenhagen by Michael Frayn
no, miento. me desperté demasiado temprano, a las 8 de la mañana, después de haberme acostado a eso de las 2 de la madrugada anterior, me puse a navegar por mis feeds habituales en busca de mi dosis matutina de información y en ello estaba cuando me llamó un tio que yo creí, al principio, teleoperador de alguna compañía de internet -aquí me llaman cada semana para ofrecerme tdo tipo de pijadas- pero resultó ser el director de una agencia de traductores que había llegado a mí vía una profesora de la facultad en que curro. este buen hombre me ofrecía un pequeño trabajo de traducción del inglés al español, el proyecto es para las instrucciones que mostrará en la pantalla y emitirán los altavoces de un sofisticado navegador gps. el texto, unas 6000 palabras, es en realidad una lista de números, horas -casi lo mismo- e indicadores de posición... vamos que una pijada. lo bueno del tema es que me paga el sueldo de un traductor semi-profesional, que no está demasiado mal.
concerté una entrevista con él una hora después de su llamada -no me gusta dejar las cosas para luego, al menos no cuando estoy fuera de mi país- y mantuvimos una entrevista meramente profesional -la primera de esta clase en la que me veo involucrado- y una hora después ya estaba todo hablado. tarifas, plazos y método.
genial. en diez días me llega el documento :-)
después llega la tarde, donde, aquí sí, me dedico a la lectura y el trabajo.
la cena tiene lugar en un restaurante del campus, con tres de mis compañeras -alemana, alemana y francesa- y en la que degustéuna ensalada Cesar con pollo y parmesano... deliciosa, y una Mousse de Chocolate y frambuesa que casi me manda al 8º cielo de un chute glúcido.
pero lo interesante vino después de esto. sí, lo más interesante del día no es ni mi nuevo status como traductor semi-profesional ni mi elevado nivel de azucar en sangre. no.
lo mejor fue el poder asistir a la representación de la obra de teatro Copenhagen (en español Copenhague) de Michael Frayn.
tú, que me conoces, sabes que he leido algo de teatro en los últimos años, quizá podría incluso decir que tengo un bien formado background de historia teatral, aunque limitado a las letras hispánicas y casi simpre peninsulares. bien, si recalco esto no es por snobismo (escribir esa palabra así, sí lo es:-) sino para que comprendas que mi siguiente afirmación no está pronunciada a la ligera:
Copenhagen es una de las mejores obras teatrales del siglo XX, al nivel de Arrabal, de Brecht, de Beckett, de Buero, de Ibsen, de Ionesco, de Lorca, de Miller, de Valle... a ese nivel, no sé si me explico. dos actos en casi dos horas con sólo tres actores en escena, con una trama y un argumento que hacen retorcerse el tiempo para contar, una y otra vez, la historia del misterioso encuentro en 1941 entre dos de los más grandes físicos que en el mundo han sido: Niels Bohr (Nobel de física en el 1922) y su discípulo Werner Heisenberg.a traves de los diálogos y la interacción física de los personajes asistí a la recreación de esa breve reunión de dos hombres a los que la política y la marcha de la hHhistoria había separado. el maestro medio judío medio danés y el alumno como máximo exponente de la física nacional-socialista.
junto a mí había una muchacha que balbuceba en algunas partes de la obra, tan fuerte e intensa era la representación. por la forma en que se apretaba las manos y la cara, temí que se desmayara o que se levantara dando un grito en cualquier parte de la representación, tanto fue así que sus compañeras, en el descanso entre los dos actos, se mostraron más que dispuestas a sacarla de la sala, pero ella se quedó ahí, sufriendo y haciéndome sufrir a mí de paso -si llega a dar un grito en medio de la obra se me sale il cuore por la boca-
impresionante, de veras.
si te interesa lo que he descrito, puedes leerte la obra siguiendo uno de los links, si te interesa saber lo que voy a hacer como consecuencia de haberla visto, te diré que:
1) me encantaría haber prestado más atención a Jose cuando hablaba del gato de Schrödinger o el principio de incertidumbre. pero no puedo dar marcha atrás en el tiempo y mi ignorancia, igual que esa a veces (mal) llamada enfermedad que es la juventud, se remedia con tiempo y vida, así que confío ir desconociendo menos con el paso de los segundos :-)
2) enlazando con lo anterior; entender las matemáticas es mi sueño frustrado, eso y saber pintar bien.
3) Frayn leyó a Dostoieski y Borges. más sobre esta apreciación, próximamente en su proveedor esporádico de toxicidad.
en fin. me voy a la cama.
menudo día. si te paras a pensarlo, es de los que merece la pena vivir y compartir.
{por cierto, yo también ceo que Anina es auténtica y que es un fenómeno al tiempo que un hito de la revolución tecno-informativa que estamos viviendo. quede dicho aquí ya que no lo dije en donde hubiera debido}
