miércoles, agosto 30, 2006

lo que sigue al comienzo

llevo varios días amoldándome a la vida aquí... y resulta que es extraña. o al menos eso me vuelve a parecer a mí, como si el año pasado casi no existiera en algunos aspectos.

en fin, vayamos a lo más práctico, lo más jugoso:

ayer fui a la reunión informativa sobre acoso sexual en el trabajo... y te puedes imaginar lo que fue aquello: lo importante no es la intención del acosador si no el efecto sobre quien lo padece, una sesión de vídeos del fbi, de los años ochenta, en que se nos "ilustraba" sobre el tema y una simulación de un juicio para definir si un caso era acoso o no... me pregunto cómo abordarían el tema en españa, ¿serían más serios que esta gente?, ¿tendrían más miedo a pillarse los dedos con cuestiones como el acoso entre personas del mismo sexo?... ¿por qué estoy usando el condicional en estas frases... quizá porque mi subconsciente cree que en españa no hay prevención anti-acoso?

chi lo sa

la verdad es que estos días me están metiendo en una rutina de no parar...como el año pasado en sus mejores momentos. o a lo mejor soy yo que no quiero dejar a mi cerebro libre para pensar, porque eso podría ser peligroso. a este año le falta, de momento, algo de chispa, algo que me haga sentirme cómodo otra vez. de momento no tengo nada a lo que agarrarme más que ése presente rabioso que tanto nos gusta a los postmodernos.

peeeero, también te tengo que decir que hay cosas buenas, como por ejemplo mi primera clase de chino (¡!) después de la cual ya puedo decir: "La mamá grita al caballo" y "El caballo grita a la mamá". genial. por cierto, el que inventá esta lengua tenía una jartá de mala leche... los dichosos tonos me matan. pero al final caerán y podré pronunciar las vocales con propiedad. he dicho.

más cosas: el otro día conocimos a las residentes de los otros campus -y al único residente masculino, de francia- y hoy las residentes del campus femenino vinieron a nuestro edificio para gozar de un Study break -el alemán- y mañana vendrán al mio a ver de qué va el tema. estoy contento porque la residente de español es de granada y va a enseñar a algunos de mis alumnos a bailar flamenquito o rumba para la cena de español -dentro de un mes- así que pondré a mis alumnos a hacer el mono-tópico/típico sobre el escenario y a todo el mundo le encantará. espero.

en fin. mañana me toca clase de chino a las 9:00 y tengo que estar despierto para poder pronunciar bien esas sartas de -ahora mismo- sonidos incomprensibles.

ya te contaré otro día sobre otras cosas.

domingo, agosto 27, 2006

empezamos

ayer, cuando llegué al LAX, mi subdirectora (¡29 años!) y la nueva residente de alemán me estaban esperando. después de 10 minutos, mientras esperábamos por mis maletas, ya nos estábamos riendo sin parar, y la tarde mejoró cuando me llevaron a cenar a un tailandés y nos pasamos casi hora y media riéndonos y mezclando los asuntos serios de trabajo con las bromas. después, por la noche, conocí a las residentes china y rusa... después me fui a dormir.

pasadas 5 horas de sueño me levanté, fui al banco a arreglar algunos asuntos y volví a tiempo para tomar el brunch con las residentes que ya conocía. fue una de las comidas más agitadas de mi vida, me encontré con muchos estudiantes que no sabían que yo iba a regresar y que estaban entusiasmados con tenerme aquí... muchas muestras de afecto en el mismo día hacen que te sientas apreciado,y después que todo te parezca muy falso. no tengo claro que sentimiento es el más acertado.

después de la comida conocí al residente francés, un parisino de familia argelina que toca y canta y que dora la cultura española -¡conoce oviedo y habla un español muy bueno!, a las 4, empezamos a preprar una barbacoa para los estudiantes que viven en nuestro edificio
... una buena ocasión para conocer, por fin,a todo elequipo que, de momento, parece muuy simpático.

tras la barbacoa, donde pude ver al francés haciendo parkour, nos fuimos todos salvo el francés y la japonesa -muy interesnte, trabaja en su doctorado sobre la utilidad de los derechos humanos como marco legal- y a directora asistente a tomar unas cervezas, y después al restaurante espaol de la ciudad a tomar unas sangrías. muy divertido. me encanta que mi jefa se lo pase bien con nosotros.

tras eso nos retiramos y, en el edificio en que vivo, me encontré con mis amigos de bulgaria y de uzbekistán y se los presenté a la residente rusa.. estuvimos bebiendo te hasta las 3 de la mañana... una hora antes de la que ahora es y en la que ahora te escribo.

mi amigo de uzbekistán me trajo una carta, al más puro estilo dovtoiestesco, llegada desde la Rodina para recordarme que la vida es extraña y el mundo no es, como yo decía el año pasado, Ancho y ajeno sino pequeño y terriblemente personal.


viernes, agosto 25, 2006

una vez comunicado movimiento a un cuerpo inmóvil...

el movimiento continúa hasta que el cuerpo se enfrenta a una fuerza que lo detenga.

¿qué fue lo que me empezó a mover?

  • ¿quizá las ganas de volver a ver mundo, como cuando era más pequeño?
  • ¿el cansancio de una vida que muchos envidiarían?
  • ¿la masoquista necesidad de complicar mi existencia?
no lo se, eppur mi muovo

lo malo de todo este asunto es que por la forma en que se configuró este verano, sin duda el más complicado que he vivido, tengo la sensación de haber pasado de puntillas por momentos trascendentes y de haber marcado un sonoro paso marcial en momentos de total irrelevancia. qué perdí el paso, vamos, sólo ahora empiezo a poder caminar con cierta normalidad... quién sabe cómo afectará a mi caminar el volver a marcharme.

del moviemiento pasamos al acto de moverse, y de ahí saltamos a al final del último camino... para poder entender éste que ahora voy a empezar.

R. me dijo hace dos meses -entre una fuente de carne guisada y un cuenco de arroz con leche- que hay que saber decir adiós. la frase me dejó pensando durante dias, semanas... ahora veo que incluso meses. no tengo ni idea de qué quería decirme él... hay muchas cosas a las que tendría que haber dicho adiós pero me negué a despedirme de la mayoría de ellas y creo que eso fue una horrible buena idea: me permitió vivir en un constante puente que unía dos orillas bien distintas de mi vida. ahora que el puente ya no existe porque mi transito de un lado a otro me ha des-centrado por completo o, si ponemos a oviedo como mi centro -jeje- me ha ex-centrado más aún de lo normal, convirtiéndome en un pequeño excéntrico vocacional, ahora es cuando pierdo toda capacidad de despedida porque... ¿de qué puedo despedirme ahora?, o mejor dicho, ¿a qué no podría ahora decir adiós?.

mientras la diosa fortuna perfume con sus suspiros la senda que recorro -ya me vale- podré seguir yendo y viniendo, viendo, viviendo y contando, probando y analizando.

ganando y perdiendo; supongo.

pero no me engaño, siempre querré volver porque esas son mis historias preferidas, los retornos. y de eso trata esto, el comienzo de otra vuelta a casa.

no te equivoques creyendo que me voy; sólo estoy cogiendo carrerilla para volver.